Santa Cruz.- El Rosarito: un grito para decir "existimos y estamos aquí"

Entre la carretera general del sur de Tenerife y un macrobarrio como el limítrofe Taco, ya en La Laguna, está encajonado un núcleo del Suroeste que apareció en el mapa con la riada del 31M de 2002. El barrio está casi abandonado desde entonces y faltan servicios e infraestructuras que nunca llegaron a construirse. Los vecinos lo denuncian ahora ante las carencias que siguen sufriendo como barrio marginal entre las dos grandes ciudades tinerfeñas.
"ELDÍA* : El Rosarito también existe. Y está en Santa Cruz. Es la declaración de principios de un barrio al que la riada del 31 de marzo de 2002 puso tristemente en el mapa. Sus vecinos superaron poco a poco aquel mal trago. Hoy en día buscan un camino de desarrollo y futuro. La tipología de toda la zona es la clásica de casas terreras de autoconstrucción porque "aquí no ha habido boom de la construcción". Lo asegura Javier Rivero, el joven presidente de la asociación de vecinos Acorán durante el recorrido.

"Hay miles de metros cuadrados de solares públicos abandonados, añade, que originan focos de suciedad e insalubridad. Están ahí, a la espera de que, una vez aprobado el PGO, llegue una urbanización que estaba en marcha justo antes de explotar la burbuja inmobiliaria. Hace falta trabajo y puede ser una posibilidad".

A Javier lo conoce todo el mundo en un barrio en el que la crisis ha agudizado el ingenio. "Este trabajo de pintura lo hacen dos vecinos a otro que lo necesita. Mejor que el dinero se quede aquí", apunta mientras saluda a alguien subido en una grúa y luego al dueño de la casa.

Rivero apunta que "infraestructuras y servicios están prácticamente igual que hace 40 años". Insiste en que el futuro "pasa por la edificación. Si el Suroeste es la zona de expansión de Santa Cruz, este barrio, exagerando un poco, puede ser la del distrito. Traería empleo y equipamientos como instalaciones deportivas, jardines o plazas. Aquí hay desarrollo urbanístico para 50 años".

Entre las carencias relaciona "la falta de marquesinas de guaguas por el problema de la estrechez de la carretera, la mejora pendiente del parque infantil, colocar badenes reductores para el tráfico en algunas calles o solucionar los malos olores de las alcantarillas".

"Siempre hay problemillas de competencias por lo del límite con La Laguna, pero se van solucionando", apunta Rivero, también miembro del tagoror por CC.

Cuatro son sus grandes retos a corto y medio plazo. En primer lugar, las dos salidas del barrio. Por un lado, conectar la calle Peregrinos con Prudencio Tadeo, ya en El Draguillo. Se han recogido 250 firmas y queda una expropiación. El otro ámbito expansivo es hacia la TF-2 con la paralizada Vía Ofra-El Chorrillo como eje. "El Gobierno de Canarias solo dota con 10.000 euros a la obra en 2015", critica.

La tercera gran línea de trabajo es "un plan de acción comunitaria a través de la Fundación La Caixa y el proyecto Juntos en la misma dirección del Cabildo, que propone rehabilitar zonas del barrio y establecer sinergias entre vecinos de Santa Cruz y La Laguna.

Por último, la preocupación más reciente: la aplicación de la ITE en viviendas con más de 50 años. "Hay que dar solución a los muchos vecinos sin recursos, mayores y carentes de formación. Están dentro de la ratio para que el informe lo haga Urbanismo a coste cero. Ha habido poca información. Después del Carnaval lo retomaremos. Tenemos preparados los listados y se ha contratado a un único arquitecto para todos".

Javier Rivero glosa su idea de El Rosarito: "Es un barrio pequeño con cosas grandes". Pero no quiso terminar sin enviar un mensaje algo enigmático de cara al futuro: "Después de seis años, tal vez sea el momento de dejar paso a otras personas y afrontar otro camino en lo personal y lo profesional".

Nombre y situación

Hasta que perteneció a El Rosario (1972), su nombre era el del municipio. Cuando lo recepcionó Santa Cruz para evitar la confusión -también con el Polígono (PROSA)- se "redujo". No fue bien aceptado al principio e, incluso, el dirigente vecinal de entonces, Manuel Hernández "el obispo", arrancó el cartel de la carretera. Pertenece al Distrito Suroeste y limita con las calles El Rosario (San Matías) y Maxorata, ambas de La Laguna, la carretera general del Sur, Tíncer y la TF-2 hacia El Draguillo.

Población

850 personas, una cifra estable.

Reseña histórica

Uno de los barrios más antiguos de la zona, conserva una casa de piedra y barro con techo de teja que tiene más de 300 años, alineada de tal manera que no se vieran luces desde la costa para evitar saqueos piratas. Flanqueado por los barrancos del Muerto y el que baja de La Esperanza, eran habituales las

casas-cuevas. La riada del 31 de marzo de 2002 marcó un barrio donde "hubo gente que lo perdió todo".

Servicios

Cartillas sanitarias, en Barranco Grande y Tíncer. Los niños van al colegio El Draguillo y luego al Bethencourt y Molina o al IES San Matías.

Fiestas

En agosto, en honor de la Virgen de El Rosario, cuya imagen donó un vecino, Eugenio Castilla. Antes procesionaba la virgen del Carmen.

Accesos

Todas las líneas que llegan a Taco, "intercambiador virtual", las 23...

Javier Rivero

"Mi recuerdo de la riada, con 13 años, es sacar fotos de las casas para mandarlas al ayuntamiento". A sus 26 años, Javier Rivero -vinculado a las Artes Gráficas y a punto de afrontar el acceso a la Universidad- lleva ya seis al frente de Acorán, donde sustituyó a un histórico, Pancho García, actualmente en Venezuela. Le viene de casta. Su abuelo era tesorero de la UD Rosario, club de fútbol antes y ahora de bolas. Y su padre, tesorero, pero de Acorán. "Nos conocemos por los apodos. Por ejemplo, el Calandria, que dio nombre a una calle, flaco y siempre nervioso. La primera fiesta fue allí, una vía sin salida, en 1972, con la Guardia Civil vigilando".


* El Día - JDM - 8.2.15
Foto: Santa Cruz de Tenerife, el Rosarito barrio - eldia