El constructor Rafael Gómez, acusado en el caso Malaya, se presenta a alcalde de Córdoba

EUROPAPRESS* : El joyero y constructor Rafael Gómez, uno de los acusados en el caso Malaya y al que el Ayuntamiento de la capital cordobesa ha impuesto una multa de 24,6 millones de euros por levantar sin licencia las llamadas naves de Colecor, ha anunciado este jueves que optará a ser alcalde de Córdoba en las municipales de 2011. En una rueda de prensa que ha ofrecido en la sede de su empresa constructora y promotora, Arenal 2000, ubicada precisamente en dichas naves, Gómez, ex presidente del Córdoba CF y al que popularmente se conoce como 'Sandokán', ha detallado que se presentará a las elecciones al frente de la candidatura de un partido político denominado Unión Cordobesa, donde estará acompañado por un equipo de "gente joven y preparada", cuyos nombres no ha avanzado, pero de los que ha dicho que van "a dar la vida por Córdoba".

Él mismo ha dado este paso, que afirma llevar pensando dar desde hace 20 años, porque no se podía "ir de este mundo sin ser alcalde de Córdoba", ya que tiene la "obligación" de "hacer muchas cosas por Córdoba y por todos los cordobeses", para que se sientan "contentos, felices y las cosas les vayan cada día mejor", algo que va a lograr con toda seguridad, porque da por hecho que llegará a la Alcaldía de la ciudad "por mayoría absoluta".

Ello será posible porque su único fin es "trabajar por los demás", ya que no busca su "beneficio personal", sino "hacer de Córdoba una gran ciudad", hasta el punto de que, gracias a la puesta en marcha de "proyectos grandiosos y maravillosos", sobre los que no ha ofrecido información y que servirán a su objetivo principal de "erradicar el paro", Córdoba se convertirá en un foco de atención mundial.

Gómez, de 66 años, quien ha recordado que empezó de cabrero y que ha llegado a tener 10.000 trabajadores, tiene claro, además, que ahora que se sabe que se presenta a alcalde la gente le "abrazará" por la calle, porque él es "una persona normal", que no ha hecho "nada" para que se le esté juzgando, acusado de cohecho, en el caso Malaya, afirmando, por otro lado, que no aprovechará su posible entrada en el Ayuntamiento para resolver en su favor la cuestión de las naves de Colecor.

NAVES DE COLECOR

De hecho, según ha argumentado, la multa de 24,6 millones de euros que le impuso el Consistorio por construir dichas naves le importa "tres pepinos", ya que, según asevera, no le importa "el dinero", aunque ha recurrido a todas la instancias administrativas y judiciales para, hasta ahora, eludir el pago de dicha multa, lo mismo que también ha recurrido el plan urbanístico que le obligaría a derribar una parte de las naves que construyó sin licencia.

Al respecto de este tema y a la pregunta de si tenía autorización verbal de la entonces alcaldesa de Córdoba y hoy ministra, Rosa Aguilar, o del entonces responsable municipal de Urbanismo y hoy alcalde de Córdoba, Andrés Ocaña (IU), para construir las naves, Gómez ha respondido con otra pregunta: "¿creen que un empresario se puede gastar 80 millones por amor al arte?", porque, según ha recordado, las naves no se levantaron "con una varita mágica". De hecho, "las obras duraron más de un año", es decir, que pudo construir las naves porque le "dejaron", ya que, sino, le habrían "parado" las obras.




* Europa Press - 23.12.10
Foto: Sandokan frente ayuntamiento -elmundo.es