El tranvía de Alcalá a Sevilla, otra obra faraónica varada tras 80 millones gastados

En Andalucía hay también un gran número de obras ferroviarias varadas tras la crisis/estafa de los últimos años. No se entiende cómo estos despilfarros públicos delictivos no han tenido repercusiones políticas ni han llevado a los responsables ante el banquillo judicial. La línea de AVE Sevilla-Antequera está inacabada y los tranvías de Jaén, Vélez-Málaga o el de Sevilla-Alcalá están sin uso o a medio hacer. Otra tragedia pública más sin la consiguiente penalización.
"ELCONFIDENCIAL* : Si alguien busca en los Presupuestos de Andalucía de 2015 el dinero destinado al tranvía de Alcalá de Guadaíra (Sevilla), se llevará una sorpresa. Cero euros. Ni una partida testimonial para alimentar una de esas obras faraónicas que la crisis obligó a frenar en febrero de 2012 y que no se retomará pese al respiro en la inversión que registran las próximas cuentas con un incremento del 20% de la inversión, que se eleva al 54% atendiendo específicamente a la Consejería de Fomento.

El tranvía que estaba destinado a conectar la ciudad de Alcalá de Guadaíra con la línea de metro de Sevilla capital ha costado, hasta ahora, 80 millones de euros. Quedan otros 90 millones de inversión que el Gobierno andaluz no va a acometer, según ha podido saber El Confidencial. No es prioritario, admiten. Esa infraestructura programada en 170 millones de euros tendría una media de viajeros anual, con las mejores previsiones, de sólo un millón de usuarios, una cifra ridícula comparada con la inversión que requiere.
El tranvía de Alcalá es una de esas obras anunciadas a bombo y platillo en pleno boom inversor de las Administraciones Públicas y planificada con una visión más electoralista que realmente eficiente o útil. Tardará mucho en ver la luz, si es que en algún momento se retoman las obras con fondos públicos. El Ayuntamiento de Alcalá de Guadaíra, de 73.000 habitantes, en el área metropolitana de Sevilla y a sólo diez kilómetros de la capital, es uno de los bastiones de los socialistas en la provincia y su alcalde, Antonio Gutiérrez Limones, uno de los regidores insignia de las pocas mayorías absolutas socialistas en grandes municipios.

El veterano político vive horas bajas, con varios casos de corrupción en su municipio, y su peso político ha debido de bajar exponencialmente a juzgar por los últimos Presupuestos. A pesar de que existen presiones políticas y de los empresarios del municipio, el Gobierno andaluz ha decidido que la obra sigue sin ser rentable. La única alternativa, que busca sin éxito el ayuntamiento, es confiarla a inversores privados. El Ayuntamiento debe 13 millones de euros de la infraestructura, no ha puesto aún un euro, y se elevarán a 22 millones cuando esté acabada.

Sus raíles son ya víctima del expolio de los chatarreros. Ese es, de momento, el gran negocio de una infraestructura que en Andalucía se suma a otras grandes obras muy representativas de aquellos años en los que las elecciones se ganaban a golpe de anuncios de grandes metros, tranvías y carreteras. Los tranvías de Jaén y Vélez-Málaga, ambos terminados pero sin estar en funcionamiento por falta de dinero y voluntad política de sus ayuntamientos, ahora en manos del PP y del PSOE cuando se hicieron las obras, engrosarían ese singular catálogo.

El catálogo de obras varadas

El tranvía de Vélez-Málaga, 32 millones de euros, destinado a unir la localidad con el municipio de Torre del Mar, en plena Costa del Sol, llegó a estar en funcionamiento desde 2006 a 2012, cuando el Ayuntamiento, asfixiado por el coste del mantenimiento y el déficit de viajeros, decidió cerrarla y alquilar los vagones a Sydney (Australia). En el caso del tranvía de Jaén, 10 millones de euros de inversión, se mantiene parado después de que el consistorio popular decidiera no seguir engordando la deuda de 5,2 millones de euros que ya acumulaba con la Junta por costes de explotación.

Pero si hay una gran obra en Andalucía ejemplo de cómo se puede despilfarrar sin rentabilidad ni eficacia el dinero público es la conexión por AVE de Marchena (Sevilla) y Antequera (Málaga). Una infraestructura abanderada por la Junta en pleno boom económico y por la que se jactaban de que Andalucía era la única comunidad de España en financiar alta velocidad a pulmón, sin apoyo del Gobierno central. En esos 77 kilómetros de vías de AVE se invirtieron 280 millones de euros, la mayoría de fondos europeos. Andalucía tuvo que devolver a Bruselas, en concreto al Banco Europeo de Inversiones (BEI), el pasado mes de abril un total de 180 millones de euros del crédito que había recibido en 2010, al estar la obra parada y no acometerse en plazo. El único uso posible es la cesión de esta plataforma ferroviaria al Estado para que albergue el anillo de ensayos de alta velocidad que el Ministerio ha programado en Antequera.

Nueva ley de movilidad

La Consejería de Fomento del Gobierno andaluz, en manos de IU, ha aprobado el primer borrador de una ley de movilidad sostenible que pretende poner coto a todas estas grandes obras planificadas a golpe electoral. La norma obligará por primera vez en España a que cualquier inversión pública que se acometa tenga un informe preciso de viabilidad económica, acompañando el coste inicial de datos como el número de usuarios, la eficacia y la rentabilidad del proyecto. Ese informe de costes externos obligará a fijar unos “umbrales de eficiencia” antes de dar luz verde a la infraestructura. La norma cuenta con el rechazo de la patronal andaluza de la construcción, que se opone a medidas incluidas en el proyecto y que obligarían, por ejemplo, al promotor de una nueva urbanización que lleva aparejado un incremento del tráfico en la zona a costear la construcción de la carretera de acceso a la misma. La idea es que pague el constructor.

Desde el Gobierno andaluz insisten en que el frenazo al tranvía de Alcalá ha sido una decisión compartida en el seno del Ejecutivo y no ha supuesto ningún pulso entre PSOE e IU. Sin embargo, sí que es sello de una Consejería de Fomento mucho más interesada en destinar los fondos a rehabilitación de viviendas o carriles de bicicleta que obras grandiosas. La inversión en el Presupuesto andaluz del próximo año tras siete ejercicios de duras restricciones llega a los 1.123 millones de euros, con un aumento de 186 de la inversión real. La Consejería de Fomento registra un aumento del 54%, pero los índices eran tan bajos que sólo tendrá 202 millones de euros para invertir en infraestructuras en todo el próximo año. No se trata tanto de un guiño político a IU, aseguran fuentes del Gobierno andaluz, como de la reprogramación de fondos europeos que hay que gastar y cuyo marco de ayudas expira el próximo ejercicio.



Foto: Tranvía Vélez-Málaga. (EricoFoto, Wikipedia)