La rueda del Urbanismo coruñés

El urbanismo coruñés ha tenido diferentes etapas 'desarrollistas' que han hecho saltar por los aires la imagen de una ciudad controlada y armónica. Esto es obvio viendo el perfil de la ciudad con unas torres y espacios claramente fuera de escala. Durante los años del socialista F.Vázquez se hicieron quizás demasiadas obras urbanas, quedando algunas como testigo sin resolver de aquella época de fastos. Así están los casos del edificio de Fenosa y del polígono de Someso. La construcción en 1997 del primero, en un lugar céntrico de la ciudad, ha sido sentenciada ya como ilegal por el propio Tribunal Supremo, quedándole, pues, poco recorrido para evitar su derribo y adecuación. Las cifras que se deberían abonar a los perjudicados serían de muchos millones y de difícil encaje en la economía coruñesa. Habrá que esperar todavía para saber la solución definitiva, dada la rapidez habitual de la justicia.
"LAOPINIÓN* : "Es normal la defensa de las acciones que adoptó el Ayuntamiento en su momento. Y el gobierno que salga de las elecciones de mayo de 2015 tendrá que defender actuaciones que haga este gobierno". Y así sigue la rueda, puede que hasta el infinito. Es la reflexión de José Nogueira, uno de los concejales del grupo socialista superviviente de los tiempos de Francisco Vázquez, cuya gestión urbanística sigue dando malos frutos judiciales. Urbanismo de juzgado sin responsables y sin siquiera reprobaciones políticas.

Solo un conato de investigación administrativa por Someso cuyo planteamiento se estrelló a la primera de cambio. Este fracaso lo puso como ejemplo el mismo edil del PSOE para argumentar que el alcalde habla "con bastante ligereza" cuando promete buscar responsabilidades.

La "pesada mochila" o "herencia envenenada" fueron dos de los bautismos discurridos por el Partido Popular para calificar la gestión pasada cuando llegaron a la Alcaldía, con los que justificaron y justifican el tiempo, esfuerzo y dinero dedicados a pleitear en los tribunales con propietarios de tierras, vecinos o promotores por asuntos urbanísticos mal curados, siempre sin nombrar al exembajador.

Las cicatrices son millonarias y pueden agrandarse. Porque a la situación generada por Someso, que ya se está pagando, puede sobrevenir una sangría a costa del edificio Conde de Fenosa, tras más de tres lustros de pleitos. Su construcción, en 1997, perpetuaba el modelo desarrollista de la ciudad en la segunda parte del siglo XX e inauguraba simbólicamente el boom inmobiliario que marcó la economía, la gestión y la política de la última mitad de Ejecutivo vazquista.

La construcción de un edificio, que hacía saltar por los aires la normativa urbanística vigente justo un año antes de la aprobación del plan general de 1998, y los inútiles intentos de legalización posteriores han llegado hasta hoy. Es el propio Partido Popular el que cifra que el coste podría superar los 40 millones de euros. El parking de O Parrote más el soterramiento del tráfico en la Marina cuestan unos 50 millones, la reforma de Tabacos son trece y la depuradora de Bens superó los 100 millones de inversión. El presupuesto municipal para 2014 es de 244 millones de euros.

Tras darse de bruces con el Tribunal Supremo, que sentenció que la actuación del Concello en este caso había "distado mucho de los dictados de la buena fe", solo queda acudir al Constitucional, donde no parece verse la luz al final del túnel. Entre las incógnitas futuras: cómo serán las obras para devolver la legalidad al inmueble de Fernando Macías, si el coste de los trabajos se le exigirá a Martinsa-Fadesa -que ha superado el mayor concurso de acreedores de la historia de España- y si el Ayuntamiento y los vecinos de la ciudad acabarán siendo responsables subsidiarios de la desfeita.

En cuanto a Someso, el agujero del urbanismo vazquista ronda los veinte millones de euros, que están siendo pagados, también sentencia firme mediante, por la hucha colectiva de los coruñeses a los propietarios originales de los terrenos de la zona, a los que se les expropió para un campo de fútbol y una carretera. En su lugar, se levantó el polígono interruptus en el que Vázquez quiso ver un "paseo de la Castellana" a la coruñesa.

Y el polígono de San Pedro de Visma. Y el de San Amaro. También el de Náutica. Son otros ejemplos del urbanismo de juzgados de las últimas décadas, concentrando los esfuerzos de servicios jurídicos y asesorías externas. San Amaro no tiene, por el momento, consecuencias, después de que los jueces hayan ido rechazando las peticiones de los promotores con intereses del lugar, cuya edificabilidad se quedó a cero con el título de Patrimonio de la Humanidad de la Torre.

Tras el batacazo con el edificio Fenosa, Negreira habló por primera vez, respecto a este caso, de pedir responsabilidades si hay "perjuicios" para el Ayuntamiento, un "deber fuera de toda opinión". Un análisis de las votaciones en plenos del Partido Popular con Negreira en la oposición, por un lado, y ya como alcalde, por otro, ofrece resultados dispares al respecto. El 11 de enero de 2011, cinco meses antes de ganar las elecciones, el grupo municipal del PP en la oposición se quedaba solo en una moción en la que por enésima vez pedían una triple investigación en tres conflictos urbanísticos: el caso Relámpago, como bautizaron el tema de Someso; la concesión de la licencia para el edificio Fenosa; y la devolución de parcelas en el ofimático (que mantiene a la Xunta también en los jugados).

El PP reprochaba además al BNG su cambio de parecer tras pasar de ser azote del urbanismo de Vázquez a estar silenciado como parte de una coalición de Gobierno en la legislatura con Tello y Losada como cabezas. Tras las elecciones y solo nueve meses después, en el pleno de octubre, el BNG planteaba una comisión de investigación que era rechazada por el PP del Negreira alcalde porque, alegaron entonces, "no tocaba", a la espera de trabajar por la resolución judicial.

¿Y ahora que la hay sobre el edificio Fenosa? Los arquitectos lo tienen claro. Su delegado coruñés, Carlos Pita, afirma que "se consintió una ilegalidad, avisada desde el primer día". "Si pasan estas cosas, que paguen los responsables, no los ciudadanos", opina, "creo que lo vamos a tener difícil, pero transparencia: qué pasó, por qué pasó, quién firmó esto, quién lo aceptó y quién se benefició de esto".


* La Opinión Coruña - A.Rodríguez - 11.10.14
Foto: A Coruña, edificio Fenosa - laopinioncoruna.es